Es verano y en mi ranchito eso significa cero bodas, nadie se casa porque hace demasiado calor. Las fiestas empiezan en octubre, pero como cumplo lo que prometo, este miércoles de tips será dedicado a bodas.

¿Y yo qué se de eso? Simplemente la teoría porque ni el anillo me han dado, pero como siempre he dicho yo ya tengo todo listo, nada más me falta el novio.

Ustedes saben que en esta economía las bodas son un lujo, entre el local, el pastel, las fotos, la música, la comida y la cheve se te va una millonada, ahí es cuando piensas ¿por qué no tuve padrinos narcos? Con sólo pensar en la fiesta y la casa que tienes que amueblar se te llenan de números en la cabeza y casi te atreves a pensar en ya no usar el vestido Rosa Clara de más de 50 mil pesos, pero hay prioridades, así que de usar un vestido chafa a que coman  frijoles y sopa fría los invitados, pues que se traguen los frijoles. Es por eso mi querida amiga próxima a casarse perra  que te daré unos consejos para ahorrar en tu bodorrio, sin que parezca de novia de pueblo:

1. Sé tu propia planificadora. Sé que es un sueño tener a alguien que se encargue de todo y a quién poderle gritar vestida de blanco con el rímel corrido el día de la boda, pero esa gritada y tu momento bridezilla vienen incluídos en el contrato de un planificador, el cual puede resultarte muy caro. Mejor utiliza herramientas como Google wedding, que está genial, porque te va indicando paso a paso cómo planear tu boda, con formatos hechos por una novia psicópata que quiere una boda perfecta. Sé que no todos nacimos para gringos, pero con esta aplicación sí es muy necesario que sepan inglés o  al menos poquitou, de todos modos el traductor nunca falla.

2. Inspiración virtual. Utiliza herramientas como Pinterest para que vayas recolectando ideas para tu boda, desde comida, decoración y hasta el vestido lo puedes encontrar ahí. Esto con el fin de que no gastes en comprar más revistas sobre la boda ideal.

3. Que les cueste. Si quieren fiesta, que les cueste y por ellos me refiero a tu familia. Si eres de las que tienen familias grandísimas, quítate la pena de pedirles que cooperen con algo. O sea, llegar semi virgen al altar y sin chamaco ya es mucha ganancia, así que merecido te tienes que te maten una vaca para hacer la comida. Si son pobretones, pues más les vale ser carismáticos y te consigan algún descuento con sus amigos y conocidos.

4. El local. Lo peor de los locales es que cuando les dices que es boda suben hasta por los cielos (lo mismo con la música y los fotógrafos). Aquí lo único que queda por hacer es rentar uno en una temporada baja y, ¿qué es temporada baja? Por ejemplo, en otoño- invierno todo mundo quiere casarse en jardín, así que estarán muy caros este tipo de locales, lo mejor es esperarte a verano para conseguir uno barato. Si de plano quieres ser novia de otoño, puedes buscar un local en una fecha que no sea fin de semana, este tip también aplica si buscas tu boda en a playa.

5. La música. No inviertas en el nombre, muchos grupos musicales se han hecho de fama y tienen precios exorbitantes, existen muchos grupos novatos que tocan bien, se las saben todas y te hacen la misma faramalla que los de más trayectoria. Además, nunca subestimes el poder de un Dj tipo rockola y unos chunches hechos en casa.

6. Lista de invitados. Al que no coopere dale cuello, así de simple… jajaja ojalá todo fuera tan fácil. Yo soy de los que invitan hasta el perro porque sufro del trauma de “La bella durmiente”, ¿cómo que no saben cuál es? Pues que fue hechizada porque no invitó a la bruja. Así que si vas a invitar, dale prioridad a las brujas, a la familia y a los amigos más cercanos. Cuando no sepas si invitar o no a alguien pregúntate: ¿tiene buen nivel socioeconómico? ¿da buenos regalos? Y si no, dale cuello. ¡Sorry, pero así es la vida!

7. Invitaciones. La invitaciones están sobrevaloradas, mejor píntatela de ecologista y utiliza otros métodos para invitar. Uno muy padre es hacer un video, pero bien hecho y enviar el link a tus invitados, puedes imprimirlo en una tarjetita tipo de presentación y me late que se verá genial. Otro también es hacer una página o blog de boda y publicar ahí todo lo relacionado con el gran evento, incluyendo, cuándo y dónde será la pachanga.

8. ¿Recuerditos? Sólo las viejitas los guardan, para los demás son basura. Mejor ahórratelos, a menos que quieras dar pantunflas o una camiseta, pero esos sí te costarán, así que mejor compra un puño de Kisses en el Sam’s mételos en bolsitas de tul y ya.

9. Mesa de dulces o chiles. Son carísimas, así que lo que puedes hacer ir a la vitrina de tu abuelita y sacar todos los platos de cristal finísimos de Francia, acomodarlos como bases y poner a todas tus tías cotorras a cortar y armar los bocaditos. Te quedarás con la mitad de los dulces que compres, pero de que te ahorras, te ahorras.

10. El pastel. ¿Cómo que el que parten los novios es de mentiritas? Así es, sorry, pero yo no pago por un pastel de pisos de mentiras. Encarga un pastel de dos pisos así bonito que no pasa de 500 pesos para las fotos y para los invitados bollitos o una rebanada de un pastel de franquicia, estilo Suspiros.

Me faltó la comida, mata una vaca; el alcohol, dales agua loka; el vestido y los anillos, a eso sí inviértele y ¿la luna de miel? Ponla en la lista de regalos, igual y pega jajaja.

Espero les hayan gustado mis tips de boda, no olviden por ningún motivo ser mis stalkers en FACEBOOK,  TWITTER,  PINTERESTINSTAGRAM  y BLOGLOVIN’.

XOXO,

A

 

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