“Dicen de mi, que yo soy un libro abierto, donde mucha gente ha escrito, no hagas caso nada es cierto”. (Imagínenme con voz de doña dolida, después de unos cuantos tragos de tequila). Yo no sé ustedes, supongo que sí porque es una canción muy pegajosa, pero yo siempre la traigo en mi mente cuando veo una publicación en una red social de algún USUARIO que se expresa por haber perdido un amors, peleándose con la pared, dando explicaciones de más, etc, etc, etc. , si eres de ese tipo de usuario:

let me

“Te detendré aquí”

Ya no lo hagas, recapacita y deja de exponer tu vida a cuanta persona tienes en las redes sociales. Confieso que hubo un tiempo en el que publicaba todo ese sentimiento con el fin de que llegara a la persona en cuestión y era normal se llamaba adolescencia. Compruébalo por ti mismo, métete al Facebook de tus primitas, hermanitas, o todo lo que termine en itas y verás que hay más de una niña dolida por un patancito, una que otra así—> ^^ y la mayoría SWAG-tas, lo normal.

Lo que es inexplicable es que a los veintitantos sigamos escribiendo como niñas de catorce o como si fuéramos artistas que tienen la necesidad de dar sus comunicados de prensa. Para todas esas personas yo propongo la ¡privatización! Y no de las empresas,  sino de nuestras vidas, entiendo que muchos tenemos ese complejo de celebridad, lo sé, me pasa constantemente, pero se puede lograr, al principio será difícil, pero de que se puede, se puede.

Primeramente, ¿que tanto es tantito? Es decir, ¿qué tanto puedo compartir en internet? Cosas vanas, no le des armas al enemigo, diría mi madre (obvio se lo copió de alguien, pero no se de quién). Que tus publicaciones no muestren lo dolida que estás por que tu galán te acaba de dejar por tu mejor amiga, ¡¡uhhhh!! Publicaciones sobre el tatuaje que te hiciste en la nalga derecha ¡kiki! Publicaciones donde explicas que tu novio es un bueno para nada, y luego a los dos minutos están enamorados otra vez, o sea, ese tipo de publicaciones que tienen el fin de tirar pedradas o que enseñan partes íntimas de tu cuerpo, porque como dice la charra, “señora, usted lo que necesita no es una T de cobre, lo que necesita es una P de P%$# y cobre no sea p%$#ja”, si vas a enseñar, que sea para un provecho monetario, ¿qué no?

Entonces, ¿qué hacer para poner en marcha la privatización?  Te dejó estos consejos que tienes que hacer antes de publicar cualquier cosa ya sea foto, video, comentario, lo que sea. Al principio te equivocarás, pero después será más fácil y entre más lo practiques menos publicarás cosas demasiado privadas.

1. ¿Lo publicarías si no existiera  esa aplicación? Cuantas veces no me he detenido antes de tomarle una foto a mi desayuno, yo sé que  mis huevos con frijoles  y  tortillas no tienen nada que pedirle a la mimosa que publicó Paris Hilton, pero supongo que yo no tendré los miles de likes en Instagram que ella tiene, así que next!

2. ¿Mínimo lo tienes agregado? Si tu punto es tirarle un pedradón a alguien y no puedes contenerte de publicar una frase estilo Jenni Rivera está bien te doy chanza, pero tienes que cerciorarte que el mensaje llegará y  sobre todo que le llegará a la persona adecuada, porque luego pones algo y tienes reclamaciones en inbox. Se específica, pero a la vez general, ¿me explico? Que tus mensajes sean frases célebres, pero de situaciones que sólo a ti y a la persona les hayan pasado, y no olvides de ponerle “buen día, buena tarde, buen fin de semana, buen lunes, buen quiebre de semana” al final.

3. Demasiadas explicaciones. En serio, que flojera los que se la llevan escribiendo explicaciones o como yo les llamo, pretextos, en sus redes sociales. Se ponen la chancla antes de espinarse o ya que se espinaron,  diría mi amiga “déjalo así Lupe” y recuerda ” No vivas dando tantas explicaciones.Tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden”, punto.

4. Too much information. Cuando personas que no conoces te ponen “No que no”  a fotos donde sales con tu nuevo/viejo galán, hay un problema. Eso quiere decir que tu vida personal es una novela y tu Facebook la televisión. Tienes miles de amigos, que sólo están interesados en ver que pones, no porque les importes, si no porque será la próxima plática en la borrachera del fin de semana. No es que tu vida sea importante, pero si Facebook fuera un pueblo en una película de Pedro Infante, nadie querría hablarte, te mirarían secreteándose y saldrías del bar a media noche con el papá del protagonista (Véase también La overa negra). Hasta para P%$/ hay que ser inteligente, diría mi madre. La única solución aquí es cierra tu Facebook y haz otro privado, donde sólo tengas amigos muy íntimos, porque ya aunque publiques cosas que ni al caso, de todos modos se tomarán a mal.

Cartitas, peticiones para miércoles de tips, ayúdenme a ayudarles jajaja.

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xoxo,

A

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