¿Cuántas veces no hemos soñado en ser de esas doñas que llevan a los niños al colegio en su camioneta del año blanca y vestidas de ropa gym?  En lo personal TODAS LAS MAÑANAS jajajajaja, pero ni modo no me tocó ser de ese tipo, soy la que tiene que estar parada en la puerta de la escuela recibiendo al niño con una sonrisota, un yogurt en la panza, poco maquillaje y unas ojeras de mapache que no puedes con ellas, ¿qué le vamos a hacer? Uno nació en colonia rústica y estudió en el ITSON, “te chi” (ngaste) diría mi tía.

Entiendo que el sueño de ser doña rica nos pasa a la cabeza a más de una persona, incluso si eres hombre también tienes el deseo de ser el amante de la doña rica, pero tampoco eres un Brad Pitt así que “te chi”, no nos queda más de otra que trabajar y sobrevivir en el intento. Y cuando digo sobrevivir es en verdad sobrevivir, porque uno soltero y con papás como sea se mantiene, pero ¿las criaturas? ¡Nombre!, si tienes familia Y  con los sueldos de ahora, ¡PEOR!.

Ya que te recordé lo desgraciada que es tu vida, ahora me daré a la tarea de llenarla de positivismo y buena vibra, porque así como tú,  amigo de la prole, entiendo que es difícil mantener una actitud buena y pacífica cuando ya vez más a tu trabajo como una forma de mantenerte y no tu verdadera pasión, si eres de esos que cada lunes pones : ODIO LOS LUNES y que te duele ir cada día a trabajar te daré unos tips para que saques el FUA!  y disfrutes tu trabajo, porque aunque seamos herederos alguna vez nos vendrá bien trabajar:

1. No hay trabajo malo. Ni siquiera el de teibolera, de hecho yo creo que está mejor que tu chamba y la mía, pero en fin. No importa de lo que trabajes, así sea el trabajo más rascuacho del mundo te aseguro que algo te enseñará, dímelo a mí que menosprecié toda mi vida el trabajar de cajera  en la carnicería de mi papá, pero eso me enseñó algo muy importante que ahora aplico en todos mis trabajos:

2. Keep it professional, o sea, mantenlo profesional. Diría mi Coco Chanel, “hay tiempo para trabajar y hay tiempo para amar, eso no deja más tiempo”. Nuestro trabajo debe ser eso… trabajo. Nuestra vida personal debe quedarse afuera de la puerta de la oficina, o de  donde trabajes. Sí,  es muy padre hacer amiguitos con tus compañeros, pero recuerda las relaciones personales y familiares debes de tratarlas con tu pareja o tu familia y punto, no entiendo por qué llevar tus broncas personales a tu ambiente laboral, digo, si de por si ya hay bastantes broncas ahí, ¿pa’ qué llevar más? No es que  debamos ser unos antisociales, sí puedes platicar con la gente, pero sobre películas, libros, eventos…cosas sin importancia, que no puedan ser utilizadas en tu contra en algún momento de tu vida. Otra cosa, en las fiestas laborales  evita  bailar como si hubieras estado enjaulado toda tu vida y pistear como si no hay otro mañana. ¡HAY MOMENTOS  gente!

3.  Borrón y cuenta nueva. Lo que el viento se llevó y trabajar en un periódico me dejaron una gran enseñanza: “After all, tomorrow is another day“. El trabajo puede que nunca termine, pero tu actitud si debe ser diferente cada día. Cuando termine tu turno, borra todo lo que pasó y al día siguiente empieza como si nada malo hubiera sucedido. El trabajo nos provoca estrés y el estrés hace que reaccionemos de maneras que, a lo mejor en otras circunstancias,  no reaccionaríamos así. No vale la pena estar todos los días enojado con tus compañeros, imagínense yo, no puedo estar enojada con un niño toda la semana sólo  porque el lunes no hizo la tarea. Ni modo, se le fue, tuvo su consecuencia, pero al día siguiente yo tengo que tener esa actitud abierta de darle una oportunidad de superarse. Así con tus compañeros, no porque hoy te agarraste del chongo, mañana lo vas a ver feo. Move on!

4. No culpes a la gente. Es facilísimo lavarnos las manos por algún error, y aunque en verdad otro se haya equivocado y te tocó a ti el regaño, creo que fue por algo. Algo omitiste, algo dejaste pasar o te quedaste callado pensando “que la riegue para que se le quite”. Cualquier trabajo aunque nosotros seamos los dueños es un trabajo en equipo y debemos de aprender tanto de nuestros errores como de los demás.

5. No hables pestes. Sé que como humanos nos recuachalanga el mitote y nos encanta hablar pestes de la gente o de los jefes. Te doy tres palabras: You better work! o traducido, ¡ponte a trabajar, huevón! Hablar pestes no te dejará nada bueno, es una pérdida de tiempo y aunque es glorioso decir lo pésimo que es Menganito en su trabajo, no es nada productivo y mucho menos si los haces con tus compañeros, que después pueden irle con el mitote. Si quieres hablar pestes, mejor piénsalas y si de plano no soportas estar con alguien, renuncia, porque qué flojera pasar la mayoría de las horas de tu día con gente que no te hace feliz. Recuerda que nadie es indispensable en esta vida, ni siquiera tú y ni siquiera tu trabajo.

Y para rematar un mensaje motivacional patrocinado por Devil wears Prada: 

“Because this place, where so many people would die to work you only deign to work. And you want to know why she doesn’t kiss you on the forehead and give you a gold star on your homework at the end of the day…

Wake up, sweetheart”

XOXO,

A

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Un comentario sobre “You better work!

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